Nuestra misión: destripar los absurdos de la vida con viñetas que gritan lo que todos piensan pero nadie dice.
El Punto Negro nació de una idea simple: el malestar cotidiano es una mina de oro para el humor. La Moji, nuestra mensajera cabreada, no es mala, solo está hasta el pico de todo. Y se caga en lo que haga falta para que te rías de tus propias frustraciones. Porque a veces, la mejor terapia es una buena dosis de irreverencia.



